Esta semana Martin Guzman, ministro de Economía, presento el presupuesto para el año 2021. Mas allá de los números irrisorios que plantea en este, como ser una inflación en torno al 29%, un crecimiento del PBI del 5,5% y un dólar a fin de 2021 en los 102$ (al que nadie puede acceder), me llamo la atención el mensaje que quiso dejar reflejado el ministro en el siguiente tweet.
Por un lado Guzman intenta mostrarnos, por ej, un aumento significativo en el gasto en infraestructura y una reducción en los pagos de intereses contraídos por la deuda externa.
Si nos enfocamos en materia de infraestructura, estamos hablando de quizás el punto mas sobresaliente de la gestión de Mauricio Macri (si es la que la hay). Esta inversion, sin embargo, se vería proporcionalmente reducida después de las visitas de la ex directora del FMI, Christine Lagarde al país y tras una serie de encuentros con el antiguo Ministro de Hacienda, Nicolas Dujovne, en las que acordaron una reducción significativa del gasto para tratar de alcanzar la meta de un déficit 0.
*Como opinión personal debo decir que también me resulta llamativo este incremento en materia de infraestructura, siendo este el punto álgido de la corrupción kirchnerista. Pero bueno, esa es otra historia.
Hablando de intereses netos, podemos ver un énfasis en el gráfico por demostrarnos la reducción del gasto en el mismo. Sin embargo, si nos remontamos a principios de Agosto de este año, podemos ver como el mismo ministro nos demostraba en otro gráfico el resultado final de la re-estructuración de la deuda con los bonistas extranjeros.
Aquí, como bien dice Guzman en el presupuesto, podemos apreciar que en el año 2021 los pagos de deuda serán sustancialmente bajos. Pero los mismos, se irán incremento significativamente con el correr de los años y para el final de la década estaremos destinando montos incluso mayores a los pautados antes de la re-estructuración.
Por una parte, con dicha re-estructuración se redujo el monto de lo adeudado a los acreedores extranjeros, pero también se corrió el tiempo para pagar dichos porcentajes hacia sobre todo el año 2024 en adelante.
Previsiones presupuestarias para el año 2021
Ahora bien, el último tema del que me gustaría hablar sobre este presupuesto es de la actitud de Guzman en “expandir el gasto”.
La Argentina es un país que no crece hace mas de 10 años. El gasto publico se incrementa de manera radical año tras año y la única forma que tiene el gobierno de solventar este e impedir que los desequilibrios contables nos dejen en bancarrota, es a través de la impresión indiscriminada de billetes y la creación de nuevos y absurdos impuestos a pagar por una sociedad ya derruida. E incluso cuando se le pregunta al presidente si el planea dar el ejemplo de “solidaridad” que tanto plantea bajándose su propio sueldo, lo niega rotundamente acusando de que esta seria una medida meramente populista.
Ahora bien, ante todo esto y sumado a la escasa cantidad de reservas liquidas del BCRA, las políticas económicas deberían estar orientadas más bien a la disminución en la carga impositiva por parte de los contribuyentes, como así a una reducción sustancial del aparato estatal e instrumentación de aparatos financieros loables en los cuales obtener un rédito económico sustancial con un bajo nivel de riesgo.
También sería prudente una regulación pertinente de las divisas pero sin llegar al punto de imposibilitar el ingreso a las mismas, ya que esto no solo genera que los ciudadanos no puedan ahorrar en una moneda con cierto grado de estabilidad, sino también provoca que empresas nacionales no tengan el acceso a financiación o insumos extranjeros necesarios para el mejor desarrollo de las mismas (como asi de los productos producidos por estas) y empresas extranjeras vean con malos ojos seguir estando en el país ya que cada inversión se debe hacer a precio oficial, pero a la hora de liquidar sus ganancias a moneda extranjera pierdan un 90% de su valor intrínseco.
Si no se tomaran medidas similares a las anteriormente mencionadas, la desconfianza generada por el gobierna se vera reflejada en una mayor aversión a la inversión extranjera, mas devaluación del peso, mayores retiros de las entidades bancarias, una baja adhesión a la suscripción de instrumentos de deuda pública, aumento de la evasión impositiva, de la informalidad, etc.
Es por todo esto que el gobierno nacional debe entender de una vez por todas que jamás existirá un superávit comercial que pueda solventar al gasto publico si este siempre se intensifica exponencialmente y hace imposible terminar un año con al menos un déficit fiscal 0.



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